Entre ellos se encuentran: Cobre, latón ( Cobre
– Cinc), bronce ( Cobre – estaño),
zamac o cincal ( cinc – aluminio), aluminio, cromo,
níquel, oro, plata, etc.
Todos se pulen con pastas de Trípoli o alguna
vez de alúmina, con discos de algodón.
En estos metales se le da mucha importancia al brillo
ya que los acabados deben ser perfectos y a veces se
les da un baño.
El pulido del aluminio requiere un tratamiento especial
ya que es un metal muy blando y con un coeficiente de
fricción muy alto. Para su pulido se requiere
una pasta de Trípoli o Alúmina con alto
porcentaje de grasa para que lubrifique y la presión
de aplicación del metal sobre el disco debe ser
baja.
El Cromo es un caso particular ya que debido a su dureza
requiere pastas de alúmina. |